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Los análisis genómicos ganan terreno en oncología

La oncología está cambiando el paradigma asistencial y diagnóstico gracias a los avances revolucionarios que se están dando. La medicina de precisión ya forma parte de esta especialidad que cada vez va consolidando un nuevo escenario.
Son numerosas las innovaciones que se están incorporando, y esto está poniendo sobre la mesa el papel que juegan los análisis genómicos a la hora de abordar el tratamiento de cada paciente. Así lo explica Gonzalo R. Ordóñez, CEO de DREAMgenics, una compañía que ofrece la interpretación del genoma humano de forma personalizada a través de sus servicios de consultoría bioinformática, diseño de tecnología ad hoc para proyectos de investigación y herramientas de diagnóstico.
Actualmente, en lugar de clasificar los tumores según su origen anatómico, se pueden clasificar según la alteración genética que presentan. Y es precisamente aquí donde juega un papel esencial los análisis y la interpretación de los datos obtenidos tras la secuenciación, con los que se pueden identificar cuál es la alteración que está detrás de la aparición o el desarrollo del cáncer.
Como explica Ordóñez han desarrollado y validado conjuntamente con el Instituto de Medicina Oncológica y Molecular de Asturias, unas nuevas plataformas de diagnóstico molecular que permiten la interpretación clínica del genoma tumoral y germinal de manera simultánea o por separado. Esta herramienta analiza a partir de una biopsia del tumor todos los genes y reordenamientos genéticos asociados a terapias dirigidas ya aprobadas para el tratamiento del cáncer.
Tal y como explica Ordóñez a través de estrategias genómicas y bioinformáticas, la muestra se procesa y se genera un informe que incluye las alteraciones identificadas y las implicaciones terapéuticas relacionadas. De esta forma, “el oncólogo cuenta con la información necesaria para selecionar el tratamiento”. Es aquí donde estas plataformas pueden actuar como herramientas de ahorro para el sistema, pues al determinar con mayor exactitud el tratamiento, se consigue desechar los fármacos que no puedan aportar beneficios clínicos.