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Separan con éxito a siamesas en Guatemala

Estaban unidas por el tórax, el hígado y el intestino.
Este lunes se llevó a cabo una cirugía de separación de siamesas en el Hospital Roosevelt de Guatemala con total éxito.

Según el director interino del centro asistencial, Marco Antonio Barrientos, creen que las dos se van a recuperar muy bien. «La expectativa de vida es enorme», dijo en conferencia de prensa después de 15 horas de cirugía para separar a las bebés de 2 meses y medio de edad bautizadas como «Las Esmeraldas».
Luego de haberles reconstruido la pared abdominal y los órganos, fueron trasladadas al intensivo del centro asistencial.
Para la primera parte de la operación, fueron trasladadas en una incubadora hacia el quirófano de pediatría, luego de ser sedadas y de haberles preparado sus arterias y venas.
La segunda fase de separación consistió en la esterilización de todo el cuerpo y el primer abordaje quirúrgico de la parte superior del tórax. En esta fase, los médicos encontraron el hallazgo de que además del hígado, como se sabía con antelación, estaban unidas también del intestino grueso.
Posteriormente a separar el hígado, quedaron por cuatro horas cada una en su cubículo con el objetivo de que se estabilicen en el área de intensivos.
Las siamesas, que pesan alrededor de 3.600 kilos, nacieron el 10 de agosto en el Hospital de Jalapa (al oriente del país) y son toracópagos. Esto significa que están situadas cara a cara, unidas por el tórax, pero con órganos separados, excepto el hígado y el intestino.
Por su parte, Barrientos expresó que «con mucho orgullo» espera presentar al equipo de 62 personas que participaron en la operación este martes.
Esta intervención estuvo a cargo de un equipo médico -dirigido por el doctor Javier Bolaños- integrado por cirujanos pediátricos y plásticos, neonatólogos, anestesiólogos, intensivistas, pediatras, radiólogos, enfermeros, terapistas respiratorios, nutricionistas, laboratoristas, farmacéuticos, directos hospitalarios y personal de apoyo.
Anteriormente, en el Roosevelt se realizaron este tipo de trabajos con bebés siameses y se tuvo éxito en las operaciones y en el seguimiento de recuperación, por lo que tienen grandes expectativas también en esta cirugía.
El último caso conocido en este centro es el de las niñas Ana Rosa y Aída Rosalin, conocidas como «Las Rositas». Nacieron en 2013 unidas por la pelvis y fueron operadas en 2015, aunque recién les dieron el alta en 2016.
Pero la operación más conocida de siamesas guatemaltecas unidas es el de «Las Mariítas», que nacieron unidas por el cráneo y fueron operadas con éxito en Estados Unidos en 2006.