Las personas con asma pueden vivir con total normalidad, si reciben un buen diagnóstico, toman la medicación adecuada y mantienen un correcto seguimiento con especialistas.
Cuatro preguntas sobre el asma
- 1. ¿Qué provoca el asma si no se sufre alergias? Las personas que no tienen alergias pero que sí padecen asma pueden apreciar sus señales al hacer ejercicio físico de manera abrupta o no adaptada, cuando se infectan con virus o bacterias, por el aire frío o al activarse el reflujo gastroesofágico (cuando la válvula del estómago no cierra bien).
- 2. ¿Conoce a alguien con asma? Si la respuesta a esta pregunta fuese no… tiene que saber que, si el asma está bien controlada, los signos de la enfermedad que se citaban antes apenas se aprecian. Así que podría llegar a pasar que no supiera que alguien de su entorno tiene asma. Una persona con asma puede llevar una vida normal, siempre y cuando su tratamiento sea el adecuado.
- 3. ¿Qué tipos de tratamiento necesita una persona con asma? El tratamiento dependerá del tipo de asma y de la intensidad o gravedad de la enfermedad. En cualquier caso, el tratamiento de base es medicinal.
- 4. ¿Las personas con asma pueden hacer deporte? No es que puedan hacerlo, ¡sino que deben! Años atrás se desaconsejaba a los enfermos con patologías respiratorias la práctica de ejercicio, pero se ha demostrado que la actividad física ayuda a controlar la afección. De todos modos, será interesante tomar algunas precauciones como: usar el peak-flow (herramienta para ver si hay mucha o poca obstrucción bronquial) para ajustar la medicación y evitar la posible aparición de síntomas; calentar y acabar la actividad tomando un tiempo para recuperarse; controlar la respiración respirando por la nariz o con los labios pinzados; respirar moviendo la barriga e intentando no levantar demasiado los hombros…
Medicamentos contra el asma: mucho más que inhaladores
En el cine se ven escenas en las que un personaje con asma inhala aire de un cartucho presurizado. Pues bien, en estos casos siempre es indispensable utilizar una cámara espaciadora para administrar el medicamento de forma correcta.
Este tipo de fármaco se toma cuando los síntomas aparecen de manera no controlada, pero las personas con asma en general toman un medicamento en forma de polvo que inhalan para reducir la inflamación de modo continuado y que les sirve para estar lejos de la conocida como crisis asmática.
Además, hoy en día, hay nuevos medicamentos inyectados que ayudan mucho a los enfermos diagnosticados de asma grave o de difícil manejo. Son unas medicinas con una parte biológica que pueden devolver una vida normal personas que tenían crisis recurrentes, aunque tomaran bien la medicación.
Los médicos neumólogos y los alergólogos son los médicos que ayudarán a encontrar la medicación adecuada a cada situación.
Otras recomendaciones útiles
Más allá de los medicamentos, hay otras recomendaciones que pueden servir de ayuda: la psicoterapia para disminuir ansiedad, la fisioterapia para aprender a sacar las secreciones mucosas del pecho y mejorar la manera de ventilar, la limpieza nasal con agua y sal, el yoga y la relajación. Actualmente, se está estudiando más a fondo el método Buteyko. Este sistema fue inventado por un médico ruso y está basado en la teoría de que los síntomas asmáticos aparecen cuando el cuerpo nota que se está respirando «demasiado»; para evitar que salga tanto aire, los bronquios y la mucosa nasal se inflamarían. Esta disciplina propone simples ejercicios de control respiratorio que tienen como objetivo disminuir la respiración.
