Impacto a largo plazo del 11 de septiembre en la salud: un aumento de casos de cáncer relacionado con la tragedia
La tragedia ocurrida el 11 de septiembre de 2001 no solo dejó una huella imborrable en la historia y la vida de millones, sino que también ha generado consecuencias significativas en la salud pública, particularmente en el incremento de diagnósticos de cáncer ligados a la exposición traumática durante y después del atentado.
El fenómeno conocido como la ‘ola de cáncer del 11-S’
Desde hace casi dos décadas, investigadores y organismos de salud han estado monitoreando la salud de las personas que estuvieron expuestas a los escombros y al polvo tóxico generado por el colapso de las Torres Gemelas, incluyendo bomberos, policías, personal de emergencia y residentes del área de Lower Manhattan.
Estos estudios han detectado un aumento en la incidencia de varios tipos de cáncer, como el mesotelioma, cáncer de pulmón, linfomas no Hodgkin y otros. Esta tendencia ha sido denominada la ‘ola de cáncer del 11-S’, un fenómeno que se considera emergente y con impacto en la salud comunitaria y profesional.
Factores relacionados con la exposición a sustancias nocivas
El material inhalado durante el colapso contenía una mezcla compleja y peligrosa de polvo, cenizas y productos químicos dañinos, entre ellos:
- Asbesto, presente en la construcción que se derrumbó.
- Metales pesados y dioxinas.
- Productos químicos del fuego y materiales de construcción.
Esta exposición prolongada y acumulativa ha sido vinculada con procesos inflamatorios crónicos que podrían facilitar el desarrollo de cáncer años después del evento.
Importancia de la vigilancia y apoyo a los afectados
La detección temprana y el monitoreo continuo son cruciales para quienes participaron en las tareas de rescate, remoción de escombros o residieron en el entorno cercano. Diversas organizaciones de salud han implementado programas para ofrecer seguimiento médico, apoyo psicológico y tratamientos adaptados.
En Uruguay, aunque la realidad y la población expuesta son diferentes, estos hallazgos internacionales refuerzan la importancia de políticas públicas que protejan la salud de los trabajadores expuestos a ambientes contaminados o de emergencia, así como de la población general.
Lo que queda por entender
Aún quedan interrogantes sobre la extensión futura de esta ‘ola de cáncer’ y sus impactos directos a largo plazo. La investigación continúa para profundizar en los mecanismos biológicos vinculados y para mejorar las estrategias de prevención.
Ante esta situación, es fundamental considerar la experiencia del 11-S como un llamado a fortalecer sistemas de vigilancia epidemiológica y a garantizar el acceso a la salud integral para quienes enfrentan riesgos similares.
Fuente: Mario Tama/Getty Images/Archivo (https://cnnespanol.cnn.com/2026/09/19/salud/ola-cancer-11-de-septiembre-trax)
Esta nota tiene fines informativos y no sustituye la consulta con profesionales de la salud.




