
Día a día estamos en contacto con cientos de personas en el bus, oficina, colegio, universidad o trabajo, que pueden estar cargados de bacterias, virus y parásitos, poniendo en riesgo nuestra salud. Frente a esto, debemos estar alertas y mantener reforzado nuestro sistema inmunológico ¿cómo? Pues llevando una dieta equilibrada, abundante agua, frutas, verduras, cereales; y evitando los hábitos perjudiciales como el exceso de alcohol y trabaco.
En la siguiente nota te damos algunos consejos que puedes ponerlos en práctica:
ALIMENTOS POWER
Son famosos por su poder para reforzar el sistema inmunológico: el ajo y sus propiedades antibacterianas, la cebolla –que además alivia infecciones respiratorias–, los cítricos como el camu camu por su gran concentración de vitamina C, entre otros.
Giovanni Ognio, nutricionista de LifeLifting, recomienda consumir kion: “que genera una respuesta beneficiosa en tus defensas y limpia tu organismo” y espinaca por ser una fuente de proteína de origen vegetal, que contiene antioxidantes y aceites beneficiosos para la salud.
“El color morado de la betarraga delata que está llena de antioxidantes y minerales. Asimismo, mejora tu circulación y eleva tus defensas. Trata de añadirla a tus ensaladas, tanto cruda (rallada con limón y una cucharadita de azúcar) como cocida”, sugiere Ognio.
El palillo además de potenciar el sistema inmune, reduce los niveles de inflamación crónica. Úsalo para aderezar guisos, arroz, menestras y caldos.

MENOS ES MÁS
Excederse en azúcares debilita las defensas. Según la OMS lo recomendable es restringir el consumo a menos del 10% de calorías por día, lo que equivale a unas doce cucharaditas diarias.
Evita el aceite y las carnes rojas. “No hay razón para contar calorías o matarte de hambre. Si empiezas a invertir en la calidad de tu comida usando preparaciones enteras, integrales, cargadas de verduras y usando la menor cantidad de aceite y grasa posible, vas a poder comer mucho más de lo que acostumbras y aun así mantener un peso saludable”, asegura Ognio.
ACTIVA TU DÍA
Tampoco tienes que ser un deportista de competencia para estar al 100% con buena salud. Basta con realizar entre 20 a 40 minutos diarios de actividad física aeróbica: caminar, correr, nadar o montar bicicleta pondrá en marcha a tu corazón, pulmones y vasos sanguíneos.
Jose Seminario, entrenador especialista en fuerza y acondicionamiento físico acreditado por la NSCA (National Strength and Conditioning Association), indica que el ejercicio acaba con el estrés y combate la ansiedad, el insomnio, la depresión, los problemas cutáneos, cardiacos y digestivos.
Seminario agrega que “aumentar tu masa muscular y densidad ósea, a través del entrenamiento de fuerza, ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre y minimiza el riesgo de contraer enfermedades como la diabetes y osteoporosis”.

MANTÉN EL EQUILIBRIO
“El cuerpo, la mente y el espíritu deben estar en armonía para asegurar una buena salud (…) Recordemos que el estado de felicidad vigoriza al sistema inmunológico”, según explica la especialista en terapias bioenergéticas de Family’s House, Maritza Velarde.
Psicoterapia y movimientos que liberan tensiones forman parte de una terapia bioenergética. Esta funciona como medicina complementaria, alinea el campo energético y contribuye a reducir el estrés, el gran enemigo de las defensas y generador de enfermedades.
Para Velarde existen tres pasos que aseguran una salud plena: “Agradecer las cosas que suceden, entender que somos seres extraordinarios y tomar conciencia de que la salud es nuestra responsabilidad”.


