Un mes después del terremoto en Colombia: OPS/OMS acompaña la respuesta sanitaria y la estabilización
El pasado 10 de septiembre de 2026 se cumple un mes desde el sismo que sacudió diversas regiones de Colombia, causando significativas afectaciones a la infraestructura y a la salud de miles de personas. En este contexto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostienen su compromiso con la nación afectada, aportando recursos y asistencia técnica para mitigar los impactos y fortalecer el sistema de salud local.
Respuesta integral ante una emergencia sanitaria
Los desastres naturales como los terremotos representan una emergencia sanitaria de alta complejidad, que trasciende la atención inmediata y demanda una articulación continua para la estabilización de las comunidades. Según la OPS/OMS, la prioridad durante las primeras semanas estuvo orientada a garantizar servicios esenciales de atención médica, incluyendo el acceso a medicamentos, la prevención de enfermedades infecciosas y la gestión de atención psicológica a las personas afectadas.
Complementariamente, se han ejecutado labores de evaluación de daños en centros de salud, priorizando la recuperación de la infraestructura y equipamiento para restablecer la normalidad en la prestación sanitaria. La presencia de equipos especializados ha permitido la capacitación y el apoyo técnico a profesionales y voluntarios locales, potenciado la capacidad de respuesta ante posibles brotes o complicaciones médicas derivadas del desastre.
Colaboración regional y desafíos en la estabilización
La cooperación interinstitucional ha sido clave en esta etapa de respuesta y estabilización. La OPS/OMS, en coordinación con las autoridades colombianas y otros socios regionales, ha facilitado la articulación de recursos logísticos y humanos, destacando la importancia de la solidaridad y el intercambio de experiencias entre países latinoamericanos frente a emergencias similares.
Entre los principales retos identificados se encuentra la atención a grupos vulnerables, como niños, personas mayores y comunidades rurales, que a menudo enfrentan mayores dificultades para acceder a servicios básicos. Por esta razón, se continúa promoviendo la mejora en la vigilancia epidemiológica y la amplificación de campañas de vacunación, agua potable y saneamiento, elementos fundamentales para prevenir la aparición de enfermedades post-desastre.
Perspectivas para el futuro y la reconstrucción del sistema sanitario
Más allá de la fase de emergencia, los esfuerzos de la OPS/OMS se orientan hacia la recuperación sostenible, integrando la gestión del riesgo de desastres en las políticas públicas de salud. Esto implica no solo la reconstrucción física, sino también fortalecer la resiliencia de los sistemas sanitarios para afrontar futuros eventos adversos con mayor eficacia.
Para Uruguay y otros países de la región, este seguimiento pone en relieve la necesidad de establecer planes nacionales robustos de respuesta a desastres, adoptando prácticas basadas en evidencia y priorizando la atención a las poblaciones en situación de vulnerabilidad.
La constante actualización y el intercambio de información entre las autoridades de salud pública continúan siendo pilares para mejorar la preparación y la capacidad de intervención ante futuras emergencias, reafirmando el mandato de la OPS/OMS respecto a la salud pública en la región.
Fuente: Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (https://www.paho.org/en/news/10-9-2026-one-month-after-colombia-earthquake-pahowho-continues-support-response-and)
Esta nota tiene fines informativos y no sustituye la consulta con profesionales de la salud.




