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Trihalometanos en el agua potable en Uruguay: qué son y qué implica su presencia

La calidad del agua potable es un tema prioritario para la salud pública en Uruguay y en todo el mundo. Un aspecto relevante en los procesos de potabilización es el control de los subproductos que se forman durante la desinfección, entre ellos los trihalometanos, conocidos como THM. Este artículo explica qué son los THM, cómo se generan y qué significan para los usuarios de agua en nuestro país, basándose en el reciente informe publicado por el Ministerio de Salud Pública (MSP) uruguayo.

¿Qué son los trihalometanos?

Los trihalometanos son compuestos químicos que aparecen durante el tratamiento del agua potable cuando se utiliza cloro para eliminar microorganismos patógenos. Forman parte de los llamados Subproductos de Desinfección (SPD). Entre los THM más comunes se encuentran el cloroformo, el bromodiclorometano, el dibromoclorometano y el bromoformo. Estos compuestos se generan a partir de la interacción del cloro con moléculas orgánicas como el metano, así como con otros elementos presentes en el agua como el bromo o el yodo.

Factores que influyen en la formación de THM

La cantidad de trihalometanos en el agua potable depende de varios factores. Entre los principales, el informe del MSP menciona:

  • La concentración de cloro utilizado para la desinfección.
  • La cantidad y tipo de materia orgánica presente en el agua cruda.
  • La temperatura y el pH del agua.
  • La concentración de iones bromuro, que pueden favorecer la formación de trihalometanos bromados.
  • El tiempo de contacto del agua con el cloro, que generalmente aumenta a medida que el agua avanza por la red de distribución.

En la planta de Aguas Corrientes, que abastece a Montevideo y el área metropolitana, se aplican tratamientos específicos para reducir la materia orgánica. Sin embargo, cambios en la calidad del agua cruda o incrementos en su caudal pueden aumentar la formación de THM.

¿Por qué monitorear los THM es importante?

Los trihalometanos pueden ingresar al organismo a través de diferentes vías, no solo ingiriendo agua potable, sino también mediante la inhalación de vapores al ducharse o la absorción a través de la piel. Por esta razón, la regulación y el control de estos compuestos en el agua tienen un impacto directo en la salud pública.

En Uruguay, la calidad del agua potable está regulada por el Decreto 375/2011, que establece límites máximos permitidos para distintos contaminantes, incluyendo los THM. Estos límites se alinean con las recomendaciones internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo criterio busca proteger la salud de la población de manera efectiva.

Normativas y valores máximos permitidos de THM en Uruguay

El informe comparativo entre las Guías de la OMS y la normativa uruguaya muestra que los valores máximos permitidos (VMP) para los principales THM son los siguientes:

  • Cloroformo: 0,15 mg/l (Uruguay) vs 0,3 mg/l (OMS)
  • Bromoformo: 0,1 mg/l en ambos casos
  • Dibromoclorometano: 0,1 mg/l en ambos casos
  • Bromodiclorometano: 0,06 mg/l en ambos casos

Además, existe un índice que evalúa el efecto conjunto de todos los THM, cuyo valor máximo permitido en Uruguay es más estricto que el individual para cada compuesto. Estas medidas se basan en estudios internacionales de riesgo y buscan asegurar que los niveles detectados no representen un peligro significativo para la salud durante el consumo de agua a largo plazo.

Equilibrio entre desinfección y control de subproductos

Un punto clave que señala la OMS y que también contempla la normativa uruguaya es que la búsqueda de niveles bajos de THM nunca debe comprometer la desinfección efectiva del agua potable. El cloro sigue siendo un desinfectante fundamental para garantizar la eliminación de microorganismos, y aunque genera THM, es imprescindible mantener un balance para minimizar riesgos sin sacrificar la seguridad microbiológica.

En el contexto actual, los niveles de trihalometanos detectados en el agua potable de Montevideo y áreas cercanas no se consideran un riesgo para la población, pero se continúa monitoreando para mantenerlos tan bajos como sea posible.

Conclusión

Los trihalometanos son un desafío inherente a la desinfección con cloro, pero gracias a las normas vigentes y a los controles realizados en las plantas de tratamiento y en la red de distribución, su presencia está regulada para proteger la salud de los uruguayos. Es esencial que la población conozca estos aspectos y continúe confiando en los procesos de potabilización y en la supervisión estatal para asegurar un suministro de agua seguro.

Para profundizar en este tema, puede consultarse el informe completo publicado por el MSP.

Fuente: Ministerio de Salud Pública de Uruguay, Informe sobre trihalometanos en el agua de consumo humano – https://www.gub.uy/ministerio-salud-publica/comunicacion/comunicados/informe-sobre-trihalometanos-agua-consumo-humano

Esta nota tiene fines informativos y no sustituye la consulta con profesionales de la salud.